Viaje a Etiopía día 01/12/2016
01/12/2016.-
Llegamos a Addis Abebba a las 01:00 y tras hacer el correspondiente visado, con
su larga cola y previo pago de 50€, eso sí. El visado es un sello muy chulo, nos
recoge una furgoneta donde vamos todos. El ambiente nocturno de la ciudad no
parece apagado, a pesar de la hora que es hay muchos chiringuitos abiertos y
con luces que aparentan bares de copas o tugurios.
Llegamos
al Hotel Caravan, donde nos alojamos y después de una duchita y tomar
precauciones contra los mosquitos, que
había en abundancia, nos acostamos hasta por la mañana .
A las 07:30 nos levantamos y desayunamos a las 08:00
Tras
desayunar ya estamos preparados con las cámaras fotografiando todo, desde el
ambiente de la calle, hasta retratos de las personas que pasan por allí y posan
para nosotros amablemente, sin pedir nada.
Llegan los coches: Tres Nissan Patrol de 7 plazas,
cargamos las maletas y nos distribuimos tres en cada coche más el conductor y
Fekadu el guía que va rotando de coche y es el que va siempre en cabeza. Me
toca viajar con Juan Miguel y Ana Sendra, en el segundo coche van Armando,
Blanca y Pedro, en el tercero se colocan
Raúl el mejicano, Antonia y Paloma, y en el cuarto, un Toyota Pickup viajan el cocinero y el conductor ayudante de cocina. Partimos sobre las 9 por carretera
asfaltada, aunque en mal estado.
Mientras
atravesamos la ciudad observamos la pobreza latente en las calles. Gente sin
recursos viviendo en las aceras, multitud de pequeñas tiendecitas montadas en
tenderetes a modo de chabolas, donde se vende de todo. Pero siempre con una
sonnrisa a flor de piel.
La
gente se instala en sus chambaos, ajena a la pobreza y a la basura que le rodea
y que parece cotidiana, sin prestar la más mínima atención.
Atravesamos
una vía de ferrocarril al tiempo que una mujer con su burro cargado con un saco
que se dirige a algún lugar indeterminado.
Nos
dirigimos a las tierras altas de los Oromo, entre cultivos de cafetal.Hacemos
un alto en el camino para visitar el mercado Tulu Dimtu . Es un mercado
emplazado en un descampado donde la gente monta su puesto con palos y lonas o
simplemente expone su mercancía sobre unas sacos o esteras en el suelo. Hay de
todo, desde útiles de labranza, cacerolas, frutas, patatas, ajos y verduras de
todo tipo. No faltan los animales: Ovejas, cabras, pollos, gallinas, burros …
En los aledaños también hay algunos talleres de carpintería y sastrería.
Muy
a nuestro pesar, abandonamos este paraíso fotográfico con las imágenes de sus
rostros siempre alegres y vergonzosos.
A las 14:30 paramos a comer en el Restaurante Soressa, a base de espaguetis y
arroces con verduras. La comida es abundante y de buena calidad. Empezamos a
probar las cervezas etíopes, que no están nada mal. De aquí en adelante bebida
oficial para las comidas, aparte del agua,que no falta.
A la
salida del restaurante cambiamos los euros por birr que será con lo que
paguemos todo en adelante. Fekadu nos provee de un fajo de 500 birr nuevos que
son los que aceptan las tribus que visitaremos.
Me
pongo a ulismear por los alrededores y me encuentro a esta familia en su
pequeño negocio.
Continuamos
el camino y a las 16:00 nos paran en un control militar y tenemos que entregar
todo tipo de documentación y permisos para que nos dejen continuar, estamos en
la región de Oromía y hay estado de excepción por las distintas manifestaciones
violentas que han acontecido en éstos días. Estamos parados un buen rato, hasta
que nos dejan pasar.
Continuamos
camino y cae la tarde, nos paramos para hacer una última foto.
Llegada
al hotel a las 20:00 alojamiento y duchita. Bajamos a cenar, el pollo frito
estaba buenísimo, según Blanca. Nos acostamos pronto porque mañana salimos temprano.





























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